«HAY DOS OPCIONES»: EL POEMA DE LAS CONDICIONES, LA SUPERVIVENCIA, LA TRASCENDENCIA DE LA MUERTE O LA PEDANTERÍA DE FÉLIX ALBERTO MARTÍNEZ PERDOMO.

Ensayo de Elvin Munguía

A continuación, haremos un brevísimo análisis del magnífico poema: Hay dos opciones de Félix Alberto Martínez Perdomo (Albemar de Victoria).

El poema bajo ciertas condiciones axiomáticas, se convierte en una afirmación. Sus Atributos, paradigmas; su argumento fuerte como su argumento débil, tratan de mantener su estructura y tratan de consolidar su existencia.

Partiendo de que el poema, no es nada más que un análisis y una síntesis de una realidad. Sus búsquedas no se limitan a la descripción de ciertas características, propiedades y atributos que, manifiestan esa realidad: peso, volumen, textura, luz, foco, comportamiento, densidad, fluidez, permanencia, entre otros.  El poema ahonda en eso que está más allá de los simples elementos visibles. Más allá de los objetos, los sujetos y sus relaciones con el espacio y la reciprocidad del medio, su tiempo y sus distintos nichos. La inevitabilidad de la trascendencia de la sustancia y la presencia, al igual que la decadencia de toda existencia.

El poeta observa el comportamiento, observa los movimientos del presente, del pasado de la materia; observa el dinamismo del tiempo, del vacío, del ser; observa la armonía y observa el detalle total de lo que está por escribir o develar; y, sobre todo, explora su mente: lo interior y explora el exterior. Lo hace para asegurarse de que, aquello de lo que hablará, en esa pequeña tesis, llamada poema, sea sostenida por cada una de las premisas, acepciones y propuestas que expondrá a la validación de una comunidad lectora y altamente crítica, censora y reflexiva.

El poema, es siempre trascendente, en cuanto este cuestione un aspecto de la existencia, algún aspecto de la realidad, de la vida, del medio en que se desenvuelve. Entendida la realidad como un fenómeno que puede o no ser satisfactorio. No obstante, cuando se rompe, por alguna razón, el estado de confort de esa realidad, ésta se va volviendo turbia y repudiable, incómoda e insana. Entra entonces el poeta con sus deducciones y sus premisas; sus teorías y sus tesis y le da esa responsabilidad al poema. Entonces el poema se construye con toda los límites y extensiones que le otorga el poeta.

Pero el poema tiene otras características que lo hacen trascendente: Su lengua, el lenguaje, la pericia y el conocimiento de la herramienta que lo construya. Esa herramienta especializada que se conoce como: Poeta.

El poema aparece en las solapas de Papuna o relatos del Viento Lunar, libro de cuentos publicado en 2006. Un poema que atrajo la atención de muchas personas, y, cuya intención del autor, quizá fue la de no permitirle al poema mantenerse inédito. No obstante, para la temática que presentaba el libro de cuentos, el poema se manifestaba como una certera introducción.

En 2023, 17 años después de haber sido publicado y más de 20 años de haber sido escrito, “Hay dos opciones”, se publica en el poemario “No estás en mi tiempo” (Goblin Editores, 2023).

Desde el tono, la forma en que se estructura, su carácter inflexible, su exposición relajada, profunda, genera que sus premisas sean atractivas para lectoras y lectores. Desde sus primeros dos versos, hay un aplomo, un condicionamiento, un reto. Una altivez. Es el yo soy mi propio tótem, es el yo soy mi propio tabú.  

Pero, cuáles son las condiciones que establece el poema para apropiarse de sí y asumirse imperturbable o convertirse en la representación de un Yo con propiedad y autodeterminación; y no en una manifestación del narcisismo actual; y, mucho menos, en una interpretación borrosa del amor propio o de la literatura de la autoayuda.

En todo el poema, la premisa es una valoración del ser o el Yo que se exterioriza en el no puedo reducirme para declararte superior a mis convicciones, a mis necesidades, al respeto mutuo que debemos tenernos; no puedo volverme un despojo ni una nimiedad de mi ser. La condición que presenta es la justa igualdad.

La primera condición es la valoración de sí, el respeto y la justicia. Otra condición que se establece en el poema, es la supervivencia. La categoriza como algo fundacional: piedra angular de una estructura sólida, cuyas fuerzas se distribuyen equilibradamente.

Como la supervivencia está aunada a la vita y su vitalidad y, por ende, a la existencia, es comprensible que en estas exigencias que presenta, sea el acato a superar los estados de muerte. Reacciona el instinto de la supervivencia y convierte estas sus premisas en una forma inevitable de superar los distintos estados de muerte. Esos estados como: depresión, ausencia de voluntad de vivir, desánimo, nihilismo, dependencia emocional, apegos, olvido, verdad, engaño, desamor, mentira, decepción, temporalidad, todas las formas de neutralización de la existencia.

El Yo, en el poema, no se somete a lo vacuo. Se enfoca en su trascendencia. Se reduce a mantenerse vivo, capital y se resiste a ser esclavizado de cualquier forma. Practica todas las maneras de la supervivencia.  

Richard Dawkins en el “Gen egoísta” menciona que el individuo es una máquina egoísta, programada para realizar cualquier cosa que sea mejor para sus genes considerados en su conjunto. Éste es el lenguaje de la conveniencia.1

Agrega Dawkins: “La selección natural favorece a los genes que controlan a sus máquinas de supervivencia de tal manera que hacen el mejor uso posible de su entorno. Ello incluye el hacer el mejor uso de otras máquinas de supervivencia, ya sea de la misma especie o de especies diferentes” (Dawkins, 1993).

Lo establecido por Dawkins se manifiesta en que los organismos, desde sus genes, buscan su supervivencia. No es un acto egoísta. Es la búsqueda de su permanencia. En el poema “Hay dos opciones” describe esta intencionalidad.

No pretende anular a la otra parte. Tampoco quiere someterse al alter ego que se manifiesta.

El poema, alterna a un individuo que trata de sobrevivir, que trata de pervivir, de mantenerse, de no reducirse a sí mismo. Busca por todos los medios superar los estados de muerte como la decodependencia emocional.

En la primera estrofa se establece su premisa:

HAY DOS OPCIONES:
Que me olvide de ti
o que me olvide de mí;
la primera es realizable,
la segunda es impensable.

El individuo, con esos genes que, no quieren anularse. Con esos genes que, frente a una experiencia totalmente adversa, busca su permanencia, se reafirma y pareciera que es un acto de pedantería. Puesto que la premisa que muchas veces se muestra en lo cotidiano es la del “amor sacrificado”. Es aquí cuando muere la codependencia; donde los apegos son repelidos y superados; y, donde el individuo comienza a atesorar su existencia. La autoconservación se vuelve lo fundamental.

Esta primera estrofa presenta una hermosa figura literaria de pensamiento conocida como paradoja. Donde se contrapone lo “realizable” con lo “impensable”. Esto crea una contradicción que resalta la dificultad de la situación.

Lo mismo manifiesta un contraste, como figura de pensamiento que, se produce en las dos opciones opuestas: “olvide de ti”, o que, “olvide de mí”. Destaca en esta parte la dualidad de la decisión. Pero la decisión inevitable de persistencia de la existencia. La resistencia a la propia reducción, o su oposición al aniquilamiento de esos genes, tal como lo propone Dawkins.

En la segunda estrofa, se enfrenta a sí mismo. Cita de Génesis el versículo 1:2 y lo deconstruye para darle más profundidad y fluidez.

El poema en su totalidad posee un tono, no agresivo, pero sí se manifiesta la altivez y la ironía. Esto se reafirma en los tres últimos versos de la segunda estrofa: 

 

Según mi costumbre, 
me detendría al final de:
El Verbo flota sobre la faz del abismo2
exactamente
donde se originan los sentimientos insondables
y ya no hay retorno
por más que marqués la ruta de regreso
haciendo muescas en los árboles
o arrojando al suelo palomitas de maíz.

Las imágenes sensoriales no pueden faltar en esta segunda estrofa: “haciendo muescas en los árboles” y “arrojando al suelo palomitas de maíz”. Estos versos se construyen como una imagen vívida y evocadora. La sensorialidad le da fuerza y contundencia al poema También reafirma esa obstinación. Transmite, a través de esta imagen ese deseo de no volver atrás, y hace alusión al cuento de Hansel y Gretel, principalmente en la parte donde los niños van dejando migajas de pan y los pájaros se las comen, marcando así un punto de no retorno.

El tono serio permanece a lo largo de la estrofa. Pareciera que no da oportunidad a las flaquezas, a las debilidades y pareciera mantenerse inamovible en sus convicciones.

En la tercera estrofa se mantiene la figura de la ironía. Es una forma de darle una ventaja hipotética del no retorno y de la negación del alter ego. Aunque ya ha dicho en la primera estrofa que es impensable que se olvide de su esencia, de su sustancia, de su yo, aquí, blofea y le da a su contraparte, la ilusión de oportunidad de sentir poder sobre su ser. Su voz mantiene la ironía, pero trata de ocultar la altivez. Pero no toma el riesgo de perder su autonomía o su supervivencia:  

Imposible 
emprender el viaje hacia mí mismo
después de haberme permitido
que me amaras a tu gusto.

La ironía continúa en la siguiente estrofa y termina con la metáfora de comparar su tierra o planeta con “un animal amorfo”, la cual sugiere una transformación radical en su vida o una crítica hacia el ambiente que lo rodea; quizás la reafirmación del miedo y la resistencia a la perdida de lo conocido y el adentramiento a un mundo que no pueda dominar. Una experiencia humanamente adversa:


Pero, cuando te conocí,
ese mismo día,
mi tierra,
mi planeta
se convirtió en un animal amorfo.

En la quinta estrofa, que sin duda muestra una construcción memorable, presenta una personificación, donde al fuego, le proporciona atributos humanos. Es recurrente el miedo y quizás exponga algún tipo de trastorno depresivo o de ansiedad. También construye una hermosa hipérbole al afirmar que “todo se determinaba en el vacío”, lo que enfatiza la sensación de desolación, pérdida o miedo. Es imposible no imaginar con esta estrofa la silueta de un ser frente a una fogata en una noche sin una estrella en el cielo y las llamas siendo azuzadas por un viento feroz. Un viento que tira y estira las llamas con violencia y las tinieblas siendo heridas, Dañadas por la luz de esa combustión. Un estrofa tan hermosa, como compleja; bien construida y bien hecha para calzar en este poema de “Hay dos opciones”. La tiniebla es la historia del miedo humano; es la historia del miedo a la oscuridad alojado en el gen. Sin embargo, aquí, el vacío con todos sus atributos, más allá de producir miedo, se manifiesta como una esperanza. Lo que realmente da la sensación de pavor, es el fuego que se reúsa a descubrir los misterios de las tinieblas que cubren ese vacío:

El fuego no quería aprender a herir las tinieblas 
y todo se determinaba en el vacío.

En la sexta estrofa aparecen algunas sinestesias que fusionan los sentidos al mencionar “la flor lila que aroma tu boca”, donde se combina el sentido del olfato con el de la vista para describir la experiencia sensorial de la flor.

También ese mismo verso se vuelve una metonimia, donde la flor lila se utiliza para referirse a la persona que porta el aroma. Es una estrofa, que, dentro del contexto de la pedantería que trae el poema, se vuelve tierno. También muestra una de las aristas sensibles y empatiza dulcemente:

Le faltaba el oxígeno al planeta; 
el agua, las montañas
y la flor lila que aroma tu boca.

En esta siguiente estrofa entra la reflexión, en un entendimiento de la otredad; en un entendimiento de sí mismo. De la conciencia que trata de comprender ese tótem que se ha construido para autoconservarse. Incluso, puede ser una expresión de la pedantería, la supervivencia y la trascendencia de la muerte, al entrar en un estado de total hedonismo. Es una referencia la astralidad. Un desprendimiento del yo, pero al mismo tiempo un arraigo en la permanencia. Lo tangible y la inmanencia, ambas materias indivisibles del ser pensante:  

No tendría el hábito 
de reencontrarme
cada día con mis pensamientos,
con mi cuerpo mismo.

Otra estrofa impactante es la siguiente:

Dos veces la misma materia
es ajena al mismo espacio.

Esta estrofa hace alusión a la conocida frase de Heráclito: “Son distintas las aguas que cubren a los que entran al mismo río”. Y muy parecida a una de las grandes leyes físicas: Ley de la impenetrabilidad que establece que, “ningún cuerpo puede ocupar al mismo tiempo el lugar de otro”.3 La estrofa pone de forma más clara este principio que fue comprobado por el físico Wolfgang Ernst Pauli en 1925.   

A lo largo de todo el poema hay una recurrencia de figuras estéticas y de pensamiento. La última estrofa, que es la misma con la que abre, reafirma su condición.

Hay dos opciones:
Que me olvide de ti
o que me olvide de mí.
La primera es realizable;
la segunda es impensable.

Sin duda, la pretensión del poema va más allá de reafirmar su condición vital. La condición de sus premisas que validan este fenómeno que ha acompañado al ser humano pensante y siempre propenso a asegurar y consolidar la supervivencia, la pervivencia, la permanencia, la consecución, no sólo de sus genes, sino del pensamiento, del acervo y de la trascendencia de su creador que al final es su misma sustancia.

Esa pretensión es quizá la de atravesar milenios, los siglos, las décadas como ha ocurrido con tantos otros poemas que leemos y que, por su carácter, por su estructura, por su profundidad, por su simbolismo, por cada uno de sus atributos, seguimos admirando y recontextualizando. 

Tal como lo dice Dawkins en el primer capítulo de “El gen egoísta”: “La vida inteligente sobre un planeta alcanza su mayoría de edad cuando resuelve el problema de su propia existencia”. Lo pretende el poema, el poeta y la poesía, tratan de resolver el problema de la existencia. Y esa existencia está supeditada a los mecanismos de supervivencia que proporciona el gen. La lucha constante con el medio y la lucha contra sí mismo; contra las debilidades interiores, contra el sabotaje de los genes y de las sustancias bioquímicas que la cotidianidad va produciendo en el individuo cuando este se confronta contra el estrés de vivir. Tal como dice George Steiner en su libro, “La poesía del pensamiento”: “Las palabras, aun siendo imprecisas y de duración limitada, construyen el recuerdo y articulan el futuro” (Steiner, 2010)4. Pero también logran crear la permanencia en las indeterminaciones del tiempo. Es parte de su esencia, de la esencia del poema y de la esencia de la poesía.


Poema Hay dos opciones de Félix Alberto Martínez Perdomo

HAY DOS OPCIONES:
Que me olvide de ti
o que me olvide de mí;
la primera es realizable,
la segunda es impensable.

Según mi costumbre,
me detendría al final de:
“El Verbo flota sobre la faz del abismo”,
exactamente,
donde se originan los sentimientos insondables
y ya no hay retorno
por más que marqués la ruta de regreso;
haciendo muescas en los árboles
o arrojando al suelo palomitas de maíz.

Imposible
emprender el viaje hacia mí mismo
después de haberme permitido
que me amaras a tu gusto.

Pero, cuando te conocí,
ese mismo día,
mi tierra,
mi planeta
se convirtió en un animal amorfo.

El fuego no quería aprender a herir las tinieblas
y todo se determinaba en el vacío.

Le faltaba el oxígeno al planeta;
el agua, las montañas
y la flor lila que aroma tu boca.

No tendría el hábito
de reencontrarme
cada día con mis pensamientos,
con mi cuerpo mismo.

Dos veces la misma materia
es ajena al mismo espacio.

Hay dos opciones:
Que me olvide de ti
o que me olvide de mí.
La primera es realizable;
la segunda es impensable.

Félix Martínez Perdomo (Albemar de Victoria), poeta y narrador. Realizó estudios de literatura en la Escuela Nacional del Profesorado. Fue rector de la Universidad Tecnológica de Honduras, campus La Ceiba; fue docente universitario en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA); también fue sub-director y docente del Instituto Manuel Bonilla de La Ceiba. Fue ganador del premio de poesía “Antonio José Rivas” (1997).

Entre sus obras están: En el jardín de los frescos gnomos olorosos, (relatos con temas ecológicos), publicado en 1997; En la ternura de Eros (poesía), Guardabarranco 1999; El gato del escán, (cuento y poesía), Gato Verde 2004; Papuna o los relatos del Viento Lunar, Gato Verde 2006, Goblin editores 2022 publicado en Amazon; El Tentador (novela), Goblin Editores 2008; Gracias por el amor (poesía), 2011; No Money no love (novela), 2014; La oración del gran pecador (poesía), Goblin Editores 2021; No estás en mi tiempo (poesía), Goblin editores 2022. También aparece parte de su obra narrativa en antologías como: Relatos impresionantes de autores impresionantes, compilador Elvin Munguía, Goblin Editores 2010; Antología del cuento hondureño siglo 21, compilado por Melissa Merlo, Israel Serrano y Elvin Munguía, Verbo editores-Goblin Editores 2012, entro otras antologías y menciones.

  1. Dawkins, R. (1993). El gen (Vol. 5). Barcelona, España: Salvat Editores, S.A.
    ↩︎
  2. Nota: Así aparece el versículo original en Génesis 1:2, Reina-Valera 1960:  Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. ↩︎
  3. Nota: Ver el principio de exclusión de Pauli lo establece con una precisión mayor. ↩︎
  4. Steiner, G. (2010). La poesía del Pensamiento. Editorial Siruela. ↩︎

ELVIN MUNGUÍA, hondureño, poeta, narrador, antólogo, extensionista cultural, editor (Goblin Editores), consultor, fotógrafo, economista. Doctor Honoris Causa por la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadísticas de México (2023); expresidente de la Academia de Poesía de Honduras; exsecretario General del Consejo Regional de Cultura de Atlántida (2009-2012), entre otros cargos. Ha publicado 27 libros (1999-2023).

Su obra ha sido traducida parcialmente al italiano, portugués, bengalí e inglés, entre otros. 

Entre sus títulos publicados están: La soledad y el silencio (1999); 7 cuentos sin hadas (2007); La calle sin nombre (cuentos 2008-2010 Goblin Editores), En el Sueño de la Sombra (cuentos, Goblin Editores 2009), Poemas cotidianos para Breya (Goblin Editores 2011); Brevedades y Rosarios (Poemas, Goblin Editores 2010), La Absolución del Círculo de los Cuatro Jinetes, (novela, Goblin Editores 2010/2013/2015); Tres Libros Reunidos (Poesía Goblin Editores 2013); Cuando la Muerte Deje de Soñarme (Poesía, Goblin Editores, 2016, Amazon 2022); 7 Cuentos Ígneos (Goblin Editores, 2019, Amazon 2022) El Escritor Como Científico en las Sociedades del Simulacro(Goblin Editores, 2012); Viejos poemas de amor para Salomé I. Wolf (Goblin Editores, 2022 – Amazon, 2022); Arte oscura en las intermitencias del siglo (Goblin Editores 2022-Amazon, 2022); En donde la lluvia toca ese Jazz Sepia (Goblin Editores 2012-Amazon, 2022); Hemorragia de la arcilla (Goblin Editores 2012-Amazon, 2022) ); Ixshara (Colmenart, Costa Rica, 2023). Entre otros títulos.

También ha publicado las antologías:

Antología de poesía: Tratado Mesoamericano de Libre Poética Ecos Náhuatl, Honduras-México, (Goblin editores 2015); Relatos impresionantes de autores impresionantes (Goblin editores 2010); Antología del cuento hondureño siglo 21 (Verbo Editores 2012), en colaboración con los escritores: Melissa Merlo e Israel Serrano; Legión Barahúnda Antología poética de Lienzo Breve (Goblin Editores, 2017); Antología del Festival Internacional de Poesía de Aguacatán FIPA (Goblin Editores, 2016.

Investigación: Memoria Histórica de Dolores, Intibucá.

Coordinador del proyecto “Caminando hacia la lectura”. Fundador junto al escritor Israel Serrano del Premio Nacional Nelson Merren. Coordinador y fundador de los encuentros I, II y III encuentro de escritoras y escritores Antonio José Rivas (2012, 2013 y 2014).

Fundador y director de las revistas: Cotidianidades de nuestra cultura de nuestra sociedad; Revista Cultura ígnea.

Sus poemas y cuentos se han publicado en antologías de México, Colombia, El Salvador, Guatemala, Italia y Argentina, Francia.

Reconocimientos importantes: Otorgamiento de nombre Calle Elvin Munguía, Zona 1 San Pedro Sula (2021). Reconocimiento como Huésped Distinguido Siguatepeque (2023). Medalla al mérito por la Municipalidad de Guatemala, Guatemala. Reconocimiento como Huésped Distinguido Siguatepeque (2023). Reconocimiento por la Fundación Doctor Honoris y Causa de Guatemala (2024).  Reconocimiento por La Cámara de Escritores y Artistas de Guatemala (2024).

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